Dr. Ramón Cugat

"El aspecto humano es el más importante en la relación con los pacientes"

Artroscopia GC

Cirugía Ortopédica y Traumatología

Experiencia

Muchos años de Servicio

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Doctor Ramón Cugat

Soy médico especializado en Traumatología, Artroscopia y Cirugía Ortopédica. Fui uno de los pioneros en operaciones de artroscopia en España y desde hace una década en mi equipo estamos investigando y utilizando Plasma Rico en Plaquetas PRP con interesantes resultados que aceleran la curación de las lesiones. En la actualidad hemos iniciado tratamientos con Células Madre en articulaciones con lesiones cartilaginosas, entre ellas, por ejemplo articulaciones con Artrosis.

Mi trabajo en la Federación de Futbolistas me ha permitido ver y tratar miles de lesiones. Las técnicas utilizadas con los deportistas de élite, que necesitan alta precisión en diagnósticos e intervenciones como artroscopia, son un referente para enfrentarnos a la curación de las lesiones de todos nuestros pacientes. Desde principios de los 70 empecé a dar vueltas por este mundo para aprender y compartir información sobre Artroscopia, Cirugía Ortopédica, Traumatologia y en general en Medicina Deportiva: Estados Unidos, Sudamérica, Europa, Asia, Pacífico, Australia… Y todavía lo sigo haciendo.

Me apasiona por todo lo que he aprendido en muchos países, en muchos centros, en centenares de hospitales. Qué hacen, cómo diagnostican, como realizan la artroscopia… qué puedo aportar a mis pacientes de todo lo que he aprendido. Mi objetivo: aplicar el mejor tratamiento para mis pacientes. Este trabajo constante, la alerta permanente y el estar al día sobre las nuevas investigaciones y las nuevas técnicas me dan una gran tranquilidad, la certeza de que las cosas no las hacemos de manera rutinaria. Se trata de buscar la mejor solución y la excelencia. He tenido la oportunidad de conocer a grandes maestros a los que no me canso de agradecer su generosidad para compartir información y experiencia.

El aspecto humano es el más importante en la relación con los pacientes. Creo que es fundamental y además clave para lograr un buen diagnóstico. Después vendrá la exploración clínica y las pruebas si son necesarias, pero lo primero es una buena comunicación.

Doctor Cugat

ARTROSCOPIA

La artroscopia o cirugía artroscópica es una técnica quirúrgica avanzada que se emplea habitualmente para corregir lesiones de menisco y ligamentos cruzados de rodilla, dos problemas que se presentan con frecuencia en el mundo del deporte, y en particular entre deportistas de elite. No obstante, esta cirugía abarca tratamientos para otras articulaciones grandes como el hombro y la cadera, así como para articulaciones más pequeñas como la muñeca, codo y tobillo.

Se trata de una técnica mínimamente invasiva, que permite operar reduciendo significativamente el daño y las cicatrices que produce la operación, todo lo cual se traduce en mejores tiempos de recuperación. La cirugía consiste en hacer varias incisiones, procurando que cada una sea lo más pequeña posible, para luego proceder a introducir en la articulación en cuestión los instrumentos quirúrgicos que repararán la lesión.

Es entonces cuando el artroscopio entra en acción. Este consiste en tubo delgado dotado de una cámara y una luz en su extremo, el cual permite ver con claridad la articulación por dentro y situar con mayor precisión los puntos de sutura. Así, al poder determinar con precisión dónde y cómo hacer las intervenciones, se ven favorecidos notablemente los tiempos de recuperación.

A pesar de que los antecedentes de la cirugía artroscópica se remontan a décadas atrás, en la actualidad se trata de una técnica que se ha beneficiado enormemente de los avances de la tecnología visual, los cuales han permitido crear dispositivos cada vez más pequeños capaces de proveer imágenes en alta definición. A esto se le une la fibra óptica, material que permite la efectiva conexión con un monitor y ver con mayor claridad el espacio a intervenir.

Así, Los avances tecnológicos y el uso de estos materiales han permitido perfeccionar sensiblemente la técnica quirúrgica, permitiendo una mejora notable de la eficacia y la precisión en las intervenciones.

Cirugía en articulaciones grandes

Entre los tratamientos con artroscopia más difundidos se encuentra la artroscopia de rodillas. Cuando se practica una cirugía de rodillas que no necesita colocación de prótesis, en la mayoría de los casos se aborda completamente –o al menos parcialmente− con cirugía artroscópica. Por ejemplo, cuando se trata de la rodilla, las lesiones meniscales se encuentran entre las patologías más comunes y constituye una de las lesiones para las que existen más técnicas y equipos experimentados, siempre con la consigna de preservar el menisco y proteger el cartílago.

Por ejemplo, la artroscopia de rodillas permite la sustitución del menisco resecado por un trasplante meniscal. El tratamiento se aplica también en los casos de ruptura de ligamento cruzado anterior, lesión usualmente ligada al deporte y que produce una inestabilidad en la rodilla que puede terminar en lesiones de cartílagos y meniscos. Así, la reconstrucción del ligamento cruzado anterior y otras lesiones como las condropatías, osteocondritis o artrosis son tratadas exitosamente con la técnica artroscópica.

Adicionalmente, en el contexto de la aplicación de esta avanzada técnica cabe destacar el uso de tratamientos biológicos regenerativos con células madre, células mesenquimales y Plasma Rico en Plaquetas PRP. Estos sirven para favorecer la regeneración de los cartílagos, acelerar la curación y mejorar la calidad de los tejidos. Para lograr los objetivos y dependiendo del caso, estas sustancias pueden emplearse durante las cirugías y también de forma ambulatoria.

Deportes de alta demanda como la danza, las diversas artes marciales o el fútbol son ejemplos de actividades artísticas y deportivas que exigen movimientos intensos de las articulaciones de la cadera, y que eventualmente pueden producir deformidades FAI y los consecuentes síntomas de dolor. Para tratar estas dolencias existe la artroscopia de cadera, la cual permite acceder a la zona para obtener un diagnóstico preciso sobre las patologías que pueden estar afectando el acetábulo de la pelvis o la cabeza del fémur.

Así, la artroscopia de cadera es el tratamiento ideal para tratar patologías como el pinzamiento femoroacetabular, conocido como FAI (Femoro Acetabular Impingement), el cual produce rigidez, dolor y limitaciones en la movilidad de la cadera. Esta patología puede destruir progresivamente el labrum acetabular y el cartílago, y convertirse así en una artrosis de cadera. Es en este punto donde la artroscopia puede tratar la dolencia aplicando suturas en las lesiones de labrum, previniendo así la evolución de la patología hacia la artrosis.

Por otra parte, patologías que pueden presentarse en la articulación del hombro, como la inestabilidad glenohumeral, la patología del manguito de rotadores y la patología sinovial pueden ser tratadas exitosamente con la artroscopia de hombro. Utilizando avanzados instrumentos y dispositivos ópticos diminutos, la aplicación de esta técnica permite realizar actos quirúrgicos de precisión a través de pequeñas incisiones en la articulación. En general, se trata de un tratamiento que ha significado un avance significativo en el diagnóstico y tratamiento de estas patologías.

En el caso de la Inestabildad glenohumeral, la articulación pierde congruencia articular y evoluciona desde la luxación recidivante hasta convertirse en microinestabilidad. Con la artroscopia de hombro y recurriendo a anclajes con hilos, se logra una reconstrucción de los factores estabilizadores y la efectiva disminución del volumen capsular. En el caso de la patología del manguito de rotadores, esta puede ir desde la tendinopatía hasta la ruptura de uno o más tendones. Suele presentarse en pacientes que superan la cuarta o quinta década de vida, y mediante la acromioplastia se realiza el desbridamiento de la tendinopatía.

Respecto a la patología sinovial, la artroscopia permite tomar muestras de sinovial para realizar biopsias para el debido diagnóstico de la patología. Ejemplo de lo anterior es la sinovectomia, procedimiento que elimina la sinovial con el uso de avanzados instrumentos motorizados o radiofrecuencia.

Cirugía en articulaciones pequeñas

Una de las lesiones que se presenta con más frecuencia en el campo de la traumatología deportiva son las del tobillo. Y como en el caso de las cirugías artroscópicas en articulaciones grandes, la artroscopia de tobillo permite visualizar mejor las estructuras de esta articulación y en consecuencia intervenir la zona de forma efectiva. Esto significa, que los pacientes pueden evitar abordajes más complejos y agresivos, así como la realización de osteotomías con la consiguiente necesidad de usar tornillos de osteosíntesis. La técnica posibilita el acceso a la cúpula astragalina y demás zonas lesionadas, permitiendo realizar síntesis de fragmentos, desbridamientos y acelerar el proceso regenerativo con tratamientos biológicos con células madre.

Deportes como el atletismo, fútbol o danza profesional, generan un impacto reiterado en esta zona que produce como respuesta el crecimiento de los tejidos, limitando la movilidad del tobillo. Cuando se produce una fractura, la reacción produce fibrosis articular y los abordajes comunes suelen ser complicados, pero con la técnica artroscópica se puede ejecutar con éxito el desbridamiento y la artrolisis, lo cual se traduce en la recuperación de la movilidad de los tobillos afectados. Otra problemática que se puede tratar efectivamente con esta técnica es la patología de la zona trasera del tobillo, donde se encuentra el extremo del astrágalo.

Esta produce un pinzamiento en tendones ligados a los dedos del pie, y como en el caso de las otras lesiones, la cirugía artroscópica significa menos dolor y permite una rápida recuperación y reincorporación del paciente a sus actividades.

Respecto a la artroscopia de muñeca, cabe destacar que es el resultado de importantes avances en materia de instrumentos y materiales, considerando que esta necesita de un instrumental de dimensiones aún menores que las utilizadas para articulaciones más grandes como el hombro o la rodilla. Los avances tanto en la descripción como en el tratamiento de diversas patologías, han permitido evolucionar de una técnica meramente diagnóstica hacia diversos tratamientos intraarticulares –tanto para la muñeca como para la mano−, sin necesidad de cirugías abiertas. De esta manera, estamos en presencia de una técnica avanzada, no invasiva y capaz de tratar diversas lesiones.

Por ejemplo, la lesión del fibrocartílago triangular es una de las que se trata frecuentemente con la técnica artroscópica. Este tiene una estructura parecida al menisco, se localiza en la zona cubital de la muñeca y puede causar dolor y limitaciones funcionales en la articulación. También, patologías como rigidez articular, lesiones condrales-articulares y sivectomías por patología inflamatoria son tratados –asociado parcial o completamente con cirugía abierta− con cirugía artroscópica. Otras dolencias tratadas efectivamente con la técnica son las lesiones osteocondrales, la patología sinovial y el tratamiento de quistes sinoviales.

En la actualidad, los avances en el instrumental empleado en las cirugías artroscópicas ha permitido la exitosa reducción de fracturas de radio y cúbito, incluyendo escafoides.

Como ocurre con las demás articulaciones pequeñas, la artroscopia de codo ha supuesto un avance importante en la descripción y tratamiento de patologías que puede sufrir esta articulación. Entre estas, se cuentan las lesiones osteocondrales, lesión del cartílago articular que produce dolor, bloqueo articular y limitación de la movilidad, que puede deteriorar la articulación hasta la artrosis. La cirugía artroscópica permite realizar tanto un efectivo diagnóstico como la ejecución de un tratamiento que permite la extracción de cuerpos libres.

También, dolencias del codo como la patología sinovial y el tratamiento de la rigidez articular pueden ser tratadas con total éxito con esta técnica. En el primer caso, posibilita tanto la realización de biopsias diagnósticas como la eliminación de la sinovial con la realización de una sinovectomía; en el segundo, la rigidez puede afectar sensiblemente el desarrollo cotidiano de la articulación. No obstante, mediante la técnica de artrolisis articular artroscópica se consigue una mejora notable de la movilidad.

En suma, la cirugía artroscópica constituye una técnica de avanzada para tratar lesiones de articulaciones, tanto pequeñas como grandes, y que al combinarse con los tratamientos biológicos como las células madre, no solo garantiza la mejora de la calidad de los tejidos, sino una acelerada recuperación.

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